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5 errores mortales que cometen los CEOs al invertir en publicidad digital en LATAM

He visto este patrón demasiadas veces. Un CEO decide que es momento de expandirse a Latinoamérica. Aprueba un presupuesto considerable para publicidad digital. Contrata una agencia, lanza campañas, y seis meses después está mirando los números preguntándose qué salió mal. La respuesta casi siempre es la misma: cometieron uno o varios de estos errores. Y lo peor es que son errores que se pudieron evitar desde el día uno.

Error #1: Creer que LATAM es un solo mercado

Este es el error más común y el más costoso. Un CEO ve las presentaciones donde hablan de "650 millones de personas en LATAM" y piensa: perfecto, vamos a hacer una campaña regional y llegaremos a todos.

Pero la realidad es que un mexicano y un argentino son tan diferentes como un español y un polaco. Y no solo hablo del acento o las palabras que usan. Hablo de comportamientos de compra completamente distintos.

En México, Mercado Libre domina el e-commerce de manera brutal. En Brasil, usan Pix para todo y si tu plataforma no lo acepta, perdiste la venta. En Argentina, la gente está acostumbrada a lidiar con inflación y cambios constantes en precios, así que tu estrategia de pricing tiene que ser flexible. En Chile, la clase media es más consolidada y buscan calidad sobre precio. En Perú, el efectivo sigue siendo rey en muchos sectores.Entonces cuando un CEO aprueba una campaña "para LATAM" con un solo mensaje, una sola creatividad, un solo call to action, lo que está haciendo es tirar su presupuesto a la basura. Porque ese mensaje que tal vez resuena en Colombia no va a funcionar en Brasil. Ese descuento que parece atractivo en Perú puede parecer sospechoso en Chile.

He tenido conversaciones donde me dicen: "pero es que hacer campañas país por país es muy caro". Y mi respuesta siempre es la misma: ¿sabes qué es más caro? Quemar un millón de dólares en publicidad que nadie va a convertir porque el mensaje no conecta con nadie.

Error #2: Delegar todo sin entender nada

Este error es sutil pero mortal. El CEO contrata una agencia, les da el presupuesto, y se desentiende completamente. Confía en que los "expertos" van a hacer su magia. Y tres meses después, cuando le presentan el reporte, no entiende ni la mitad de lo que está viendo.

El problema no es delegar. El problema es delegar sin tener criterio para evaluar si lo que te están entregando tiene sentido.

He visto CEOs aprobar campañas con segmentaciones que no tienen sentido para el mercado local. Aprobar creatividades que nunca funcionarían acá porque nadie les dijo que no. Aprobar presupuestos distribuidos de manera totalmente desproporcionada porque la agencia simplemente replicó lo que hacen en otros mercados.

Y cuando las cosas no funcionan, el CEO se pregunta si el problema es el mercado, si es el producto, si es el timing. Cuando en realidad el problema fue que nunca se tomó el tiempo de entender lo básico sobre cómo funciona la publicidad digital en la región.

No necesitas ser un experto en Facebook Ads o Google Ads. Pero sí necesitas entender cómo se comporta tu audiencia en LATAM. Qué plataformas usan realmente. A qué hora están activos. Qué tipo de contenido consumen. Qué los motiva a comprar.

Porque si no entiendes eso, no tienes manera de evaluar si la estrategia que te están proponiendo tiene sentido o si solo te están vendiendo humo.

Error #3: Copiar y pegar campañas que funcionaron en Estados Unidos o Europa

Este error viene directo de la arrogancia. "Si funcionó allá, ¿por qué no va a funcionar acá?"

Porque acá es diferente. Punto.

He visto campañas que en Estados Unidos generaron millones en ventas llegar a LATAM y fracasar estrepitosamente. No porque el producto fuera malo. No porque la creatividad fuera mala. Sino porque el contexto era completamente diferente.

Un ejemplo clásico: campañas que enfatizan "envío gratis" como el principal beneficio. En Estados Unidos, eso es un diferenciador poderoso porque la gente está acostumbrada a Amazon Prime y a recibir sus cosas en dos días. En LATAM, dependiendo del país, la gente ya asume que los envíos van a tardar. Lo que realmente les preocupa es si el producto va a llegar en buen estado, si van a poder rastrearlo, si pueden pagar contra entrega.

O campañas que usan testimoniales de clientes estadounidenses. Para una audiencia latinoamericana, eso no genera confianza. Genera distancia. "Ah, esto es para gringos, no es para mí".

O peor aún, campañas traducidas literalmente donde usan términos que acá no se entienden o que significan algo completamente diferente. He visto anuncios donde traducen "save money" como "ahorrar dinero" cuando en el contexto local lo que resuena más es "gastar menos" o "cuidar tu bolsillo".

Los CEOs inteligentes entienden que lo que necesitan no es una traducción de sus campañas exitosas. Lo que necesitan es una adaptación cultural completa. Y eso requiere inversión en entender el mercado, en hacer pruebas, en iterar.

Error #4: Obsesionarse con métricas de vanidad

Un CEO ve el reporte mensual: "50,000 nuevos followers en Instagram, 2 millones de impresiones, 100,000 clicks". Se siente bien con esos números. Hasta que alguien le pregunta: "¿y cuántas ventas generamos?"

Silencio.

Este es uno de los errores que más me frustra porque es totalmente evitable. Los CEOs se dejan impresionar por números grandes sin preguntarse si esos números están generando resultados reales para el negocio.

En LATAM, este problema es aún más grave porque hay agencias que venden humo de manera profesional. Te muestran dashboards hermosos llenos de gráficos que van para arriba. Te hablan de engagement rate, de reach, de brand awareness. Y todo suena muy bonito hasta que te das cuenta que después de seis meses invirtiendo, tus ventas no se movieron.El problema no es que esas métricas no importen. El problema es cuando se vuelven el objetivo en lugar de ser indicadores del camino hacia el objetivo real.

Un CEO debería estar preguntando: ¿cuánto nos cuesta adquirir un cliente nuevo? ¿Cuál es el lifetime value de esos clientes? ¿Qué porcentaje de las personas que hacen click en nuestros anuncios terminan comprando? ¿Cuál es nuestro retorno sobre inversión publicitaria?

Y en LATAM, donde los márgenes pueden ser más ajustados y los costos operativos más altos, estas preguntas son aún más críticas. No puedes darte el lujo de estar quemando presupuesto en campañas que generan "awareness" pero no ventas.

He trabajado con empresas que llegaron después de gastar fortunas en campañas de branding hermosas que no movieron la aguja. Y cuando les pregunto qué están midiendo, me muestran reportes llenos de métricas que no les dicen nada sobre si están más cerca o más lejos de su objetivo de ventas.

Error #5: No invertir lo suficiente para aprender

Y acá viene el error más paradójico de todos. El CEO aprueba un presupuesto ridículamente bajo "para probar el mercado". Lanza campañas con presupuestos que no alcanzan ni para generar data estadísticamente significativa. Las campañas no funcionan. Y concluye: "LATAM no es un mercado para nosotros".

Cuando la realidad es que nunca le dieron una oportunidad real al mercado.

En publicidad digital, especialmente cuando estás entrando a un mercado nuevo, necesitas invertir lo suficiente para aprender. Necesitas presupuesto para probar diferentes segmentaciones, diferentes mensajes, diferentes creatividades. Necesitas volumen de data para poder identificar qué está funcionando y qué no.

Si llegas con 5,000 dólares al mes pensando que vas a conquistar LATAM, lo único que vas a lograr es perder 5,000 dólares y confirmar tus prejuicios de que "el mercado no está listo".

Los CEOs que tienen éxito en LATAM son los que entienden que la inversión inicial es aprendizaje. No esperan ROI positivo el primer mes. Esperan data. Esperan insights. Esperan entender cómo se comporta su audiencia para poder optimizar.

Y una vez que tienen esa data, una vez que identificaron qué funciona, ahí es cuando escalan. Ahí es cuando multiplican el presupuesto porque ya saben que cada dólar invertido va a generar resultados predecibles.

Pero esto requiere paciencia. Requiere visión de largo plazo. Requiere entender que conquistar un mercado de 650 millones de personas no se hace con campañas de prueba y presupuestos conservadores.

El costo real de estos errores

Cada uno de estos errores por separado puede costarte decenas de miles de dólares. Pero cuando los combinas, cuando un CEO comete dos o tres de estos errores simultáneamente, el costo se vuelve exponencial.

No solo estás perdiendo el dinero invertido en publicidad. Estás perdiendo tiempo. Estás perdiendo la oportunidad de posicionarte antes que tu competencia. Estás quemando tu marca con primeras impresiones malas que después son difíciles de revertir.

Y lo peor de todo: estás llegando a conclusiones equivocadas sobre el mercado que pueden llevarte a abandonar una oportunidad que en realidad sí existía, solo que la abordaste de manera incorrecta.

He visto empresas retirarse de LATAM después de "intentarlo" durante un año, convencidos de que el mercado no era para ellos. Y dos años después, ver a su competencia dominando ese mismo mercado porque sí lo hicieron bien desde el principio.

Cómo evitar estos errores

La buena noticia es que todos estos errores son evitables. No requieren de genialidad. Requieren de humildad para reconocer que no sabes todo sobre el mercado. Requieren de inversión en partners locales que sí saben. Requieren de paciencia para hacer las cosas bien desde el principio.

Un CEO inteligente entra a LATAM con la mentalidad de aprendiz, no de conquistador. Entiende que cada país es un mercado único que requiere estrategias adaptadas. Se rodea de gente que conoce el terreno. Define métricas claras que realmente importan para el negocio. Y está dispuesto a invertir lo suficiente para obtener data real antes de tomar decisiones.

Porque al final, la pregunta no es si LATAM es un mercado atractivo. Los números demuestran que sí lo es. La pregunta es si estás dispuesto a hacer lo que se necesita para tener éxito acá.

Y eso empieza por no cometer estos cinco errores mortales que han hundido a tantas empresas antes que tú.